1228_balance¡Hola a todos!

A esta altura del año sentimos la necesidad de hacer un balance. El 2016 fue un año en el cual el cambio de paradigma laboral tomó impulso: encontramos infinidad de actividades orientadas a que muchas personas puedan encarar un proyecto propio y espacios que invitan a reflexionar acerca de nuestro rol laboral.

Pero no siempre fue así.

Hace 5 años, cuando renuncié a la empresa donde trabajaba, busqué. Googlee de montones de formas y no encontré nada de nada. Nadie trabajaba de ayudar a otros a pensarse en roles laborales que no fueran sencillamente buscar otro trabajo en relación de dependencia.

Yo no quería cambiarme de empresa. Quería salir de la vida corporativa pero no tenía la más mínima idea de qué podía hacer. Quería estar más con mi familia, en mi casa, hacer actividades pospuestas hasta el infinito, disponer de mi tiempo, ponerle el corazón a algo que fuera más que hacer mi trabajo en forma eficiente para cobrar un sueldo que yo no decidía. Sabía qué quería pero eso no existía. “No me quedó otra” (por suerte!) que armar algo propio.

5 años después he colaborado en la decisión de cambio laboral de cientos de personas en casi todo el país. He ayudado a muchísima gente que tenía jefes de porquería (¿cómo decirlo de buena forma?) a que saliera a construir algo mejor. Muchas personas han cambiado tomar medicación por tomar decisiones tras haber logrado entender que el estrés y la angustia que atravesaban tenían una causa externa completamente modificable. Derribamos juntos mitos, miedos, límites. Crecimos. Nos transformamos, transformamos a otros.

Hace 5 años me dijeron “quién te va a contratar para dejar la estabilidad de un trabajo por poner un barcito en Brasil?” Hoy puedo decir que un montón de gente. No hace falta irse tan lejos para que aparezca la magia.

Este debería haber sido un balance del 2016. Me salió un balance más largo, será porque en este tiempo estos temas han tenido tanta más prensa, tanto más espacio, que al mirar hacia atrás y recordar mis inútiles búsquedas en google se me hace una sonrisa de oreja a oreja. Me siento un poquito parte de ese cambio y me da un orgullo enorme.

Empieza un nuevo año y con él se renuevan las posibilidades para tomar decisiones que nos permitan ser felices. No dejen pasar mucho más tiempo sin repensarse si sienten que eso es lo que necesitan. Dejar de escucharnos está mal. Confíen en su criterio. Si necesitan cambiar, dense bolilla.

¡Feliz 2017 para todos!

Claudina