Historia Inspiradora: Tina Aranguren

¡Hola a todos!

La historia de hoy viene directamente desde la ciudad de Rosario, la protagonista se llama Agustina, Tina para quienes la conocen. Tina es Arquitecta, trabajó durante varios años en el rubro en diferentes estudios, hasta que se dio cuenta que la relación de dependencia no era para ella, que necesitaba algo más. Hoy vive del reciclado de muebles antiguos, algunos adquiridos en compra-ventas, otros comprados o heredados por clientes que llegan en busca de una nueva oportunidad y a tofdos ellos los exhibe y vende en su showroom, . Tina complementa este trabajo con una línea de almohadones y objetos de decoración, lo que convierte a su showroom rosarino en un espacio lleno de cosas lindas para el hogar. Los invito a conocer la historia de Tina:

Estudié primaria y secundaria en un colegio de monjas. En 2003 me anoté en Arquitectura y a partir de ahí me dediqué a rendir materias. Así fue que a mediados del 2009 tenía el título en mano, lo que me faltaba era la experiencia.

Pasé por un estudio de arquitectura donde hacía conducción de obra, por una empresa de sistemas de riego y terrazas ecológicas, hasta que llegué a un estudio de mayor envergadura. Ahí monté un local de ropa de marca de Buenos Aires en el Alto Rosario Shopping, durmiendo poco y nada, trabajando de noche y siendo muy mal remunerada, pero sobre todo, sintiendo que el reconocimiento que se le daba a mi trabajo era muy poco. Estaba en una situación en la que vivía quejándome y con el autoestima por el piso, hasta que me di cuenta que ese no era mi lugar, que tenía ganas de tener otro ritmo de vida, donde pudiera manejar mis horarios y donde las ideas las pusiera yo.

Me inspiré mucho en revistas de decoración, blog y páginas de diseño y restauración de muebles.
Fui paseando horas y horas por distintos sitios web y todo eso me fue abriendo la cabeza para dejar volar la imaginación y despertar ideas que estaban dormidas. Empecé a imaginar un trabajo que me hiciera sentir libre e independiente, que me apasione, que me permitiera ser mejor persona y superarme en el plano laboral. Soñaba con lograr el equilibrio entre trabajo y pasión. Algo que me sirva para vivir y mantenerme (motivo externo), sabiendo que me llena y reconforta (motivo interno).

Soy una persona impulsiva, así que tomar la decisión de empezar fue fácil. Eso sí, conté con el apoyo de mi mamá desde el comienzo. Ella me “donó” un pedacito de su casa y así fue como de a poco arme mi taller. Compré herramientas y un lote de muebles para arrancar. Al poco tiempo abrí la página en Facebook para darle una vidriera cibernética a mis trabajos.

Si me pongo en retrospectiva, siento no haber perdido nada. Soy una persona segura y que va siempre para adelante, a veces cometiendo errores en el medio, pero siempre me sirven para aprender y mejorar. Y gané mucho, sin dudas: confianza en mí misma, conocerme como emprendedora, saber cuánto puedo dar cuando me importa mi trabajo, decidir qué tiempo le dedico, elegir cuáles son mis prioridades en la vida y conocer mis preferencias.

Aprendí y sigo aprendiendo la relación al trato con los clientes, con los proveedores, con todo lo que gira en torno a este proyecto. Pero lo que más me da satisfacción, es que me demostré a mí misma que puedo dar más de lo que pensaba.

Para quien este en una situación parecida a la que estuve yo, le diría que cualquier proyecto que uno encara es algo que se construye, que se forma y se crea día a día, que hay que dedicarle tiempo y tener muchas ganas de crecer. Que demanda tiempo y sostener. Nadie nos regala ni un título, ni un emprendimiento ni mucho menos las ideas. Creo que para que salga bien, hay que poner lo indispensable: tiempo y dedicación, buena onda y buen gusto. Esa es la receta perfecta…

¡Gracias Tina por sumar y por inspirar con tu historia! Una vez más compartimos la experiencia de trabajo y foco de una persona que se animó, que sostuvo la idea de proyecto, que se bancó esperar confiando en sí misma. Este tipo de historias nos bajan el ideal del proyecto salido de un cuento de hadas y nos acerca a algo más real y posible: el proyecto que tiene que ver con la apuesta, el trabajo, la disciplina y más que nada, con creer que podemos. Los invito a conocer el espacio de Tina Aranguren en la web:

www.tinaaranguren.com
Facebook : Tina Aranguren
Instagram: Tina Aranguren